¿Alguna vez has estado totalmente convencido/a de que has tenido un déjà-vu? Que, por alguna razón, lo que está rodeandote te recuerda demasiado a algo ya vivido…
¡Gracias al increíble fenómeno mundial que creó Stephanie Meyer con su novela (adaptada al cine) y todo el merchandising que conlleva, ahora puede uno vivir un Déjà-Vu! Solo hace falta ir a comprarse el perfume de Twilight, que viene en un frasco descaradamente idéntico al famoso perfume Nina, de Nina Ricci.
Cierto es que la portada de la novela Twilight (Crepúsculo) es una manzana roja, interpretable como el fruto prohibido (de hecho, la única diferencia entre los dos envases de perfume es que el de Twilight lleva la inscripción “The forbidden fruit tastes the sweetest”), sigue habiendo trescientas maneras de hacer un envase de perfume con forma de manzana sin la necesidad de robar de manera tan increíblemente descarada el trabajo de otros.

Como bien comentan varios blogs: con todo el dinero que mueve el merchandising de Twilight, ya podrían haber contratado a alguien competente capaz de hacer un diseño original.
Fuente: Perez Hilton
Pásalo !