Descubrir Embajadores puede convertirse en una experiencia única y enriquecedora. Es bien conocido por ser un barrio multicultural y es que allí viven miles de personas que nacieron en tierras distintas y que hoy han provocado toda una explosión cultural.

En los últimos años el ‘cuarteto’ se ha convertido en un auténtico escaparate de libros por la alta densidad de pintorescas librerías que hay en la zona.

No solo son espacios con estanterías donde se compra y vende literatura, sino que son parte de una comunidad de comerciantes que han hecho que el barrio sea un mundo aparte, si se le compara con sus alrededores.

Ella se quedó en el paro después de haber trabajado durante 22 años en una compañía privada, vio la oportunidad de alquilar un local a un precio barato, en un barrio que estaba atrayendo a asiduos lectores y a turistas.

“Hace cuatro años mucha gente se quedó en el paro y una salida fue abrir un comercio aquí, pero no un restaurante que es lo que más hay, sino un nuevo tipo de oferta cultural”. Es la razón por la que la que Cristina García abrió su librería en la calle Embajadores 41, al lado de la entrada del garaje del Mercado San Fernando ‘La Librería del Mercado’. Allí vende de todo, desde los grandes clásicos y libros para niños hasta novelas eróticas.

Cristina relata que la diversidad de los comercios fue aumentado a raíz de la crisis y que fueron surgiendo muchos espacios culturales y alternativos como las librerías.

Si entramos al mercado encontraremos ‘La Casquería’ un proyecto colectivo que vende libros al peso para propiciar la recirculación de la cultura a un bajo costo.

El pasado 13 de abril cumplieron tres años dándoles una segunda y una tercera vida a los libros como dice Mario Tornero, uno de los administradores del local que se destaca en medio de la carnicería, la frutería y la tienda de ropa que tiene al lado.

Eligieron estar en un mercado de abastos porque quieren recuperar ese corazón del barrio que es el soporte económico para muchos vecinos. “Que estemos aquí tiene sentido por la filosofía del proyecto porque los mercados de abastos se están perdiendo en todo Madrid y los que se están recuperando, lo están haciendo para personas con un alto poder adquisitivo y bastante pijos la verdad”, argumenta Tornero. 

Querían tener el carácter abierto y popular de los mercados tradicionales. Esa es una de las razones por las que eligieron el Mercado San Fernando y no otro: “Surgió la posibilidad además en este barrio, el de Embajadores, donde quizá el proceso de geocentrificacón no ha sido tan fuerte como el de otros sitios.

Cuando se le pregunta sobre la idea de la librería afirma que es un proyecto de sostenibilidad que busca cambiar la cultura del usar y tirar y sustituirla por un reciclaje continuo de un producto cultural tan importante como el libro, el cual venden a 10 euros el kilo. Por lo que un ejemplar puede costar entre 2 y 3 euros. El precio máximo es 8 euros.

Lavapiés es un oasis de esta gran ciudad. Se salva justamente por sus calles y la estructura de barrio porque dentro de los pequeños sitios es donde puede surgir lo original, lo fecundo y lo auténtico”.  Pilar Catana fundadora de ‘La Libre’

En el 2004, abrió ‘La Libre’, uno de los referentes de la literatura alternativa en Lavapiés.

El mismo día de su apertura, el 11 de marzo, la gente le rehuía a la zona. Tras el atentado de Atocha la fama de que Lavapiés era un barrio peligroso se fortaleció aun más.

Este trascendental evento no fue un obstáculo para que  Pilar Catana siguiera adelante con su librería con textos completamente alternativos y que busca despertar en la gente la reflexión crítica.

“Tuvimos éxito desde el mismo día que abrimos”, relata Pilar al contar cómo los amantes de las letras y el público en general se dejaron cautivar por los libros de los estantes de la calle Argumosa 39 de Lavapiés.

Nos contó que su mejor decisión fue instalarse en Lavapiés porque “geográficamente hay una situación muy especial. Creo que pocos barrios como este denotan que estamos en una gran ciudad en un pequeño pueblo y eso favorece mucho las iniciativas personales”.

Semana tras semana su creadora hacía una búsqueda exhaustiva de libros que casi nadie podía encontrar y así garantizó el crecimiento de los clientes de la ‘La Libre’ en sus primeros años.

Con la crisis de 2008 las cosas empezaron a cambiar, y cada vez eran menos los volúmenes de ventas. Debido a esto se convirtió en un café librería donde los libros de segunda mano, las clases sobre formación financiera y política, los debates, el intercambio cultural y las tertulias le dieron su sello particular.

Alrededor de la ‘La Libre’ se ha formado una comunidad de colaboradores interesados en formar a jóvenes y adultos para que puedan instruirse en temas de política, filosofía y todo lo que pueda impulsar un cambio social. Se organizan través de Facebook y se reúnen en el lugar, abiertos al diálogo, incluso en varios idiomas.

“Nadie cobra, nadie paga y todo es un intercambio de información”, resalta la apasionada por los libros.

Desde 1995, otra librería trabaja en Embajadores para el desarrollo de la zona. ‘Traficantes de Sueños’ tiene 20 años tomando los libros como excusa para hablar de contenidos sobre los cambios que se necesitan en la sociedad.

Se especializan en ensayos de pensamiento crítico, en historia, economía, política, filosofía, sociología y todo aquello que contribuya a fomentar un cambio positivo en su entorno.

En el 2005 se mudaron del número 35 de Embajadores a la calle Duque del Alba en Tirso de Molina. Salieron de un pasadizo casi secreto para estar en contacto directo con la gente que pasa por las calles.

Además de ser una librería, es una editora y distribuidora de libros y un departamento de diseño editorial. Uno de sus fuertes es su área de formación con la que ofrecen de 6 a 8 cursos al año llamados “Nociones comunes” que giran en torno a la especialidad de la librería. En ellos participan todos los tipos de públicos.

Como bien dijo el fundador de “Traficantes de sueños” Blas Garzón, son un colegio político que funciona de manera horizontal y asamblearia. Este proyecto también está involucrado en alternativas solidarias y cooperativas con las cuales han logrado financiar los proyectos de muchos, sin tener a bancos como intermediarios.

Esta librería eligió establecerse en la calle Jesús y María de Lavapiés porque para sus fundadores “el barrio sigue siendo uno de contenido social y no un centro comercial abierto”.

Embajadores es un barrio con muchos movimientos como el de ‘La Malatesta’, la librería dedicada por completo a anarquismo y a difundir sus ideas a través de los libros y tertulias que organiza desde hace ocho años.

El sentimiento de que Embajadores es el lugar idóneo para establecer una librería es compartido por la mayoría de los propietarios del sector.

Es lo que ha pasado con la librería de artes escénicas Yorick. En 2011, cuando la trasladaron de Bilbao a Madrid, sus fundadores no lo pensaron dos veces para tomar en calle Valencia 21 en Lavapiés.

Les emocionaba pensar que estarían en medio de tantos teatros y que podrían satisfacer la demanda de los madrileños quienes desde el 2001 eran los que más compraban libros de teatro a través de su tienda online.

Para Encarnación Sancho, una de la fundadores de la librería, Embajadores se ha convertido en el verdadero ‘barrio de las letras’ gracias a las decenas  personas apasionadas por los libros que cada día se dan cita en el sector.

 

 

Rosanna Cruz Betances

about Rosanna Cruz Betances

Amante del periodismo y las estrategias de marca. Periodista | Social Media Manager | CM | Editora y generadora de contenido digital.

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