nov 18 2014

Turquía en Jaque

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Por Alberto Manrique Gan                           @Amanriqueg

Oriente Medio es desde hace muchas décadas, un escenario complicado. Una región sumida en la inestabilidad y donde las luchas de influencia entre las potencias regionales están más vivas que en cualquier otra parte del mundo, y para poder entender la situación que impera actualmente es necesario entrar a evaluar las diferentes dinámicas que tienen lugar tanto en el plano político, como en el económico y religioso.

Si hay dos países que debemos mencionar a la hora de explicar este juego multilateral, esos son Arabia Saudí e Irán, ambos con un gran poder estratégico debido a sus reservas energéticas, que les han proporcionado la capacidad económica para crear una considerable órbita de influencia en la zona.

Cada uno de ellos es estandarte de una de las dos grandes ramas del islam (Arabia Saudí lo es de los suníes e Irán lo es de los chiíes), sus contribuciones a los diferentes estados de la región y grupos milicianos que sean afines a su confesión han jugado un papel fundamental en la definición de la caótica situación en la que nos encontramos hoy en día. Su sistema institucional, basado en un islam político, y sus constantes intentos por acaparar una mayor influencia, no son precisamente elementos de estabilidad en una región que ha vivido en los últimos años una escalada de violencia tremenda debido primero a la guerra civil presente en Siria desde el año 2011, y posteriormente a su extensión iraquí y la creación del grupo terrorista Estado Islámico de Iraq y el Levante (ISIS).

Dicho esto, no podemos dejar de tener en cuenta a Turquía como un actor de vital importancia en Oriente Medio, un país cuyo crecimiento demográfico y económicodurante la última década ha permitido colocarlo como una potencia clave en el área, y que a diferencia de sus dos grandes vecinos, ha sabido mantener una postura vigilante.

El avance de ISIS en la región y la creación de la coalición internacional ha puesto a Turquía en una situación incómoda. La lucha contra los terroristas ha llegado al borde de sus fronteras y no son pocos los que están  empezando a criticar su falta de implicación en el conflicto.

Turquía ya ha dicho que no intervendrá militarmente hasta que se vea directamente amenazada, sin embargo, sí ha permitido a Estados Unidos el uso de sus bases aéreas en territorio turco como lanzadera de sus campañas de bombardeos contra posiciones del ISIS en Irak y Siria, además de acoger la entrada de refugiados kurdos y sirios a través de un corredor humanitario facilitado por ellos mismos en la frontera.

A pesar de que se podría hablar de un comportamiento un tanto ambiguo de Turquía durante los últimos meses, lo cierto es que el hecho de que sean las milicias kurdas sirias (YPG) y las iraquíes (Peshmerga) los únicos que se estén mostrando eficaces en el combate contra el ISIS supone un problema para el gobierno central turco. Las People’s Defence Units (YPG), consideradas el brazo armado de los kurdos sirios, mantienen estrechos lazos con los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), grupo considerado como terrorista por Turquía y algunos países occidentales y contra el que lleva luchando desde 1984.

Razones no le faltan a Turquía para desconfiar por miedo a todo lo que puede suceder a lo largo de sus fronteras. Mientras que la comunidad internacional, con Estados Unidos a la cabeza, insiste en la necesidad de seguir enviando armamento y suministros a las milicias kurdas que se encuentran combatiendo, Turquía ve estas acciones con la reticencia propia de un país que lleva muchos años en un constante tira y afloja con la comunidad kurda presente en su territorio. Un rearme a combatientes kurdos afines al PKK puede suponer un grave problema de seguridad en pocos años, reabriendo una herida que actualmente se mantiene cerrada por un frágil alto el fuego que es más fruto de las circunstancias actuales que de un verdadero entendimiento entre las partes.

El gobierno central debe jugar bien sus cartas, manteniendo un buen equilibrio entre las demandas de los kurdos y sus hipotéticas acciones contra los yihadistas, no se pueden permitir que se agrave el sentimiento kurdo (ya existente) de abandono total por parte de Ankara. Sería una auténtico dilema tener que luchar al mismo tiempo contra el ISIS y contra una milicia recién armada y con experiencia de combate, si no directamente (han dejado claro que no van a permitir un paso libre de miembros del PKK para que combatan en el escenario sirio), sí indirectamente a través de la formación que puedan llegar a recibir de las YPG. Y en caso de que esto sucediera, no hay que estar tan seguros de quién sería el objetivo principal.

Lo que sí está claro es que Turquía se encuentra entre la espada y la pared, y deberá decidir pronto su plan de acción y el papel que quiere adoptar en la estabilidad de la región. Tarde o temprano se verá arrastrado a un escenario en el que, por su condición de estado influyente en la zona, está obligado a no titubear a la hora de actuar. Turquía está en jaque, y una mala decisión puede costarle un precio del todo inaceptable.

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nov 13 2014

Jornada: “La geografía del terror: Estado Islámico, una mirada desde España” Protagonistas (V)

Mikel Ayestarán

Mikel Ayestarán ii

Por  Alvaro Garrido Salmeron

En las propias palabras de Mikel, se describe en su web como periodista freelance y viajero empedernido. Está especializado en países de Oriente Medio, como en  El Líbano, Siria, Afganistán, Irak, Pakistán o Irán, y actualmente ha extendido su zona de influencia hacia Túnez, Libia, Egipto y la India. Trabaja sobre el terreno, en conflictos bélicos, con un complejo equipo técnico, ya que escribe, fotografía, y se graba sólo. Su bautismo de fuego, como afirma en su presentación en su página web, fue la invasión israelí de El Líbano en 2006. Inició su carrera en la televisión autonómica vasca, Etb y en la actualidad escribe para las distintas publicaciones de Vocento, especialmente en el diario ABC. En verano de este mismo año, realizó una cobertura sin precedentes sobre el terreno de la guerra en Gaza. Actualmente se encuentra en Jerusalén cubriendo los enfrentamientos entre judíos y palestinos. La inmediatez destaca en todo el trabajo de Mikel, siempre preparado para viajar al lugar de la noticia. Otro aspecto que le caracteriza y hace que sea un periodista de renombre, es la integración en las sociedades orientales, donde se mezcla con los locales y lleva a la prensa historias que no podrían conseguirse de otra forma. Es, sin duda, un periodista puro.

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nov 13 2014

Jornada: “La geografía del terror: Estado Islámico, una mirada desde España” Protagonistas (IV)

Daban Shadala

Daban Shadala

Por Cecilia de Cruz Romero

La Comunidad Nebrija tienen el placer de contar con la presencia Sr. Daban Shadala (Irak 1975) representante del Gobierno Regional del Kurdistán en España.

Desde 2003, año en el que fue nombrado Representante de la Unión Patriótica del Kurdistán en Austria,  su carrera profesional ha girado en torno al desarrollo del sistema educativo y de investigación, al estímulo de la economía, y  la promoción del arte y la cultura de la región del Kurdistán , además del fomento y establecimiento de las relaciones del Gobierno del Kurdistán  con el Gobierno de España.

Su visita se produce en un momento en que el Kurdistán Iraquí, una región que ha afrontado  múltiples vicisitudes y aflicciones , está recobrando un importante protagonismo internacional a causa de la convulsión producida en la zona con la emergencia del Estado Islámico. El Sr. Daban Shadala  manifestó en una entrevista al periódico Deia que “el pueblo Kurdo estaba viviendo “Un momento de Oro” ya que la amenaza del Estado Islámico estaba cohesionando al pueblo kurdo y estaba creando lazos de unión entre los diferentes movimiento kurdos existentes en la región”.

Desde que en 2010,  fue nombrado representante del GRK en España, el sr. Shabala ha desarrollado una importante actividad dirigida a aumentar el conocimiento del Kurdistán en nuestro país y a establecer lazos entre las dos naciones: ha establecido la oficina de representación y ha organizado un intercambio de visitas entre delegaciones políticas de alto nivel y delegaciones empresariales entre España y Kurdistán sin olvidarse del  ámbito cultural mediante la organización de exposiciones artísticas y eventos musicales y culturales. También, su atención se ha dirigido al deporte. El sr. Shabala, que es miembro del Consejo de Administración del Club de Fútbol de Halabja, ha facilitado la apertura de cuatro escuelas sociales de Real Madrid en la región del Kurdistan y la firma del memorando de entendimiento entre del Club de Fútbol de Halabja y el Athletic Club de Bilbao.

Su trabajo en pro de la comunicación y el entendimiento entre España y Kurdistán ha sido reconocido por el gobierno español, que le condecoró en    con la Orden del Mérito Civil, que, según el Reglamento Actual, puede ser concedida a personas de nacionalidad extranjera, siempre que hayan prestado servicios distinguidos a España o una notable colaboración en todos aquellos asuntos que redunden en beneficio de la ella.

La visita del Sr.Shabala es una gran oportunidad para aumentar nuestro conocimiento sobre una nación que está cobrando un gran protagonismo en el escenario internacional y sobre la actualidad en la región del Kurdistán.

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nov 13 2014

Jornada: “La geografía del terror: Estado Islámico, una mirada desde España” Protagonistas (III)

Mohammad Hassan Fadaifard.  Un nuevo embajador para un tiempo nuevo en Irán

mohammad

Por Carlos Vázquez y Paula Monte.

La República Islámica de Irán estrenó presidente hace menos de un año y la Embajada en Madrid, un nuevo embajador. El excelentísimo señor Mohammad Hassan Fadaifard se incorporó a la delegación persa en la capital española en un momento clave de la situación política a principios de 2014.

Su llegada a España viene de la mano del nuevo gobierno de Hassan Rouhani en Irán, aportando una nueva perspectiva, reformista, para el país. Tras el anterior gobierno a cargo de Mahmud Ahmadineyad, de ideología más conservadora, el nuevo presidente Rouhani y su gabinete llegan como un soplo de aire fresco. El mundo occidental también celebra su nombramiento, al mostrarse más dispuesto al dialogo que su predecesor. Además, Rouhani decidió liberar a algunos presos políticos encarcelados en Irán, hecho que le acerca a una buena imagen en Occidente. También ha mostrado la voluntad de dialogar con Estados Unidos y otros países occidentales, y se ha manifestado en contra de la barbarie de Estado Islámico

El embajador es un hombre formado y con un amplio bagaje cultural, gracias a una sólida experiencia profesional y su formación en el extranjero. Nacido en Shahr Rey (Irán, en 1953) ha estudiado tres idiomas de los que habla fluidamente dos, inglés y español. Su formación comenzó en 1978 cuando Mohammad Hassan Fadaifard se trasladó a la ciudad estadounidense de Nueva York, donde cursó un máster en ciencias de Informática por la Universidad estatal de la ciudad. Tan solo un año más tarde se tituló en la misma universidad en un segundo máster de Administración Industrial.

A partir de ese momento se introdujo directamente en el ámbito de trabajo internacional. Su trayectoria profesional comienza en Nueva York, en 1979 donde fue nombrado responsable del Consulado General de la República Islámica de Irán hasta la finalización de su cargo en 1980. Tras su paso por el Consulado, pasó a ser encargado de Negocios de la embajada de la República Islámica de Irán en Caracas (Venezuela) hasta 1981 cuando fue trasladado con el mismo cargo a la embajada de la República Islámica en Ottawa donde desempeño su tarea hasta 1984.

Ya en 1984 Mohammad Hassan Fadaifard fue nombrado embajador de la República Islámica de Irán en La Habana, (Cuba) una tarea que desempeñó hasta 1988, cuando fue designado al puesto como Jefe de la segunda oficina para Europa Occidental.

En los noventa, Mohammad Hassan se instala como director General para América hasta el año 1995, cuando le nombran Director General de Asuntos Sociales-Internacionales. Desde ese cargo alcanza el puesto como Embajador y Segunda jefatura de la Delegación de la República Islámica de Irán ante la ONU, un trabajo que el embajador desempeñó hasta 2003 donde vuelve a su anterior cargo como director General de América.

También ha estado al frente de la Embajada de Irán en Zagreb y ha ocupado puestos en el ministerio de Asuntos Exteriores.

Irán mira al futuro con optimismo, las nuevas medidas tomadas por el ejecutivo de Rouhani parecen estar llevando a su país en la buena dirección. Han logrado detener la grave inflación de la que adolecía su sistema económico, además de acabar con los últimos años de crecimiento negativo heredado del antiguo líder.

El presidente Rouhani tiene muy claro su plan para mejorar la sociedad Iraní, con tres actitudes distintas para cada plazo. Primero se propone conseguir la asistencia a la población más vulnerable en su territorio en el corto plazo, tras ello, lograr la confianza de pequeñas y medianas empresas, consiguiendo arrebatar de las manos de los multimillonarios de Irán un dinero que podría ayudarles a renovar las infraestructuras del país, y aumentaría el nivel de vida entre la gente de a pie; finalmente, a largo plazo el objetivo del presidente es lograr un desarrollo sostenible.

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nov 13 2014

Jornada: “La geografía del terror: Estado Islámico, una mirada desde España” Protagonistas (II)

Ignacio Ruperez Rubio

ignacio ii

Por Nicolas Gaytan de Ayala

“En Irak se está produciendo una guerra civil dentro de otra guerra civil, como los enfrentamientos que hay dentro de las mismas sectas. Está dividido. Irak es la madre de todo el conflicto. Tarde o temprano, Irak será un país partido entre los vecinos”. Así es como defendía hace unos meses el diplomático español Ignacio Ruperez la situación de caos en Iraq, un país que conoce en profundidad.

Ignacio Ruperez Rubio es un periodista y diplomático español nacido en Madrid el 17 de Octubre de 1943. Cursó sus estudios universitarios en la Universidad Complutense de Madrid, obteniendo sendas licenciaturas en Derecho y Periodismo. Antes de entrar en la Escuela Diplomática en 1977, desarrolló su carrera en el ámbito de los medios de comunicación en los diarios “El País”, “ABC” e “Informaciones”, además de en las revista “Cuadernos para el Dialogo”.

Sirvió como diplomático en las embajadas españolas en Cairo, Tel-Aviv, La Habana y Kiev, además de haber sido embajador en las legaciones en Tegucigalpa y Bagdad. Es esta representación en la que focalizaremos nuestra atención. Rupérez estuvo destinado en Iraq en dos ocasiones. La primera tuvo lugar entre 1997 y 2000, con el cargo de Encargado de Negocios y Jefe de la misión. En esta primera etapa, corrió a su cargo la reapertura de la Embajada que permanecía cerrada desde el año 1990 con motivo de la Guerra del Golfo. Su segundo periodo al frente de la legación asiática tuvo lugar entre 2005 y 2008, tras el restablecimiento de las relaciones rotas durante la Guerra de Iraq, y ya ostentando el cargo de embajador. Además de estos cargos, Rupérez también ha sido Subdirector General de Asia Continental, Vicepresidente del Comité Permanente Hispano-Norteamericano, Asesor Diplomático del Ministerio de Cultura y Embajador en Misión Especial para las Relaciones con las Comunidades y Organizaciones Musulmanas.

Fruto de su dilatada experiencia en Iraq y Oriente Medio, nace su libro “Daños Colaterales: Un Español en el Infierno Iraquí”. A día de hoy, mantiene una importante relación con varios medios de comunicación con los que colabora, como el diario “El País” o las revistas “Temas para el Debate” y “El Siglo”. Además es un colaborador habitual en círculos académicos como la Casa Árabe, el Real Instituto Elcano, el Centro de Estudios de la Defensa Nacional, el Instituto Ortega y Gasset  o el CIDOB entre otros.

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nov 13 2014

Jornada: “La geografía del terror: Estado Islámico, una mirada desde España” Protagonistas (I)

Waleed Saleh Alkhalifa.  Una vida entre oriente y occidente
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Por Antonio Cebrián

En un Bagdad donde Saddam Hussein campaba a sus anchas, agotando a un país machacado por la represión política y social, y con la guerra con Irán como telón de fondo, surge una generación de jóvenes  que comienzan a revindicar un cambio anhelado desde hace décadas. El sueño de un Irak libre y alejado de regímenes autoritarios y represores, es el sueño de Waleed Saleh Alkhalifa.

Se puede decir que la vida de este profesor iraquí es el más fiel reflejo de las aspiraciones de esos luchadores libertarios que expusieron y dieron su vida por hacer frente al puño de hierro que regía el país.

Nacido en Mandali, una pequeña ciudad en el este de Irak, Waleed se trasladó a Bagdad para completar sus estudios y licenciarse en Filología Árabe. Fue allí donde se despertó su vena más revolucionaria, tras entrar en contacto directo con grupos opositores al régimen de Saddam Husein.

Militante en las filas del partido comunista, sufrió la represión y el encarcelamiento en sus propias carnes; así lo refleja en una entrevista realizada con ocasión de la publicación de “Las cenizas de Bagdad”, escrito por Antonio Lozano, e inspirado en la vida del filólogo y analística político iraquí: “El régimen era sanguinario y ya había ejecutado a muchos opositores especialmente a los que eran detenidos en la cárcel en la que estábamos. Todos nosotros pensábamos que aquello era el final de nuestra existencia.”

Es entonces cuando el exilio se convierte en la única opción viable para Waleed. En 1978 toma la difícil decisión de dejar atrás su vida en oriente medio y se traslada primero a Marruecos donde ejerce de educador en la Escuela Universitaria de Magisterio de Errachidia y posteriormente cruza a España, donde se licencia en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia.  En 1990, se doctoró por la Universidad Autónoma de Madrid en Estudios Árabes e Islámicos, actualmente ejerce allí la docencia.

Además de la enseñanza universitaria, ha dedicado su vida a la traducción de diversas obras literarias del castellano al árabe y viceversa. Colabora como analista político en diversos medios de comunicación y se ha convertido en toda una personalidad en el mundo de los estudios árabes y la política regional de Oriente Medio.

Figuras como Waleed Saleh Alkhalifa, constituyen la voz del nuevo movimiento árabe que pugna por la modernización y el avance de la región, una voz que clama por alcanzar la convivencia y una apertura hacia un mundo islámico que, tras varios siglos de guerras internas, invasiones y explotación de los recursos, necesita ahora más que nunca de los esfuerzos de la comunidad internacional.

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nov 13 2014

Jornada “La geografía del terror: Estado Islámico, una mirada desde España”

Seminario sobre el presente y el futuro del Estado Islámico

El próximo 14 de noviembre tendrá lugar en la primera actividad académica en España centrada en la amenaza terrorista que se vive en Irak e Iran tras el vertiginoso avance del grupo terrorista Estado Islámico.

En el Campus de Berzosa de la Universidad Nebrija, en una jornada que dará comienzo a las 10:00 de la mañana, los alumnos tendrán la oportunidad de vivir un encuentro con algunas de las voces más autorizadas en el análisis de la actual situación que se vive en Irak.

Personalidades, como el embajador de Irán en España, Mohammad Hassan, el ex embajador de España en Irak, Ignacio Rupérez Rubio o el representante del Gobierno Regional Kurdo de Irak en España; analistas en radicalismo islámico, y periodistas expertos en este ámbito pondrán en común sus valiosas percepciones sobre la amenaza yihadista en Oriente Próximo y sus ecos en España.

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nov 07 2014

Javier Martín: “La buena información tiene polvo en los zapatos”

Entrevista a Javier Martín, Periodista Agencia EFE                                                             03

Autor: Antonio Cebrián

El polvo en los zapatos del periodista Javier Martín, jefe de la delegación de la agencia EFE para Israel y Palestina, contiene un mensaje claro y conciso: “Si por algo tenemos que velar en el periodismo es por no quedarnos en el mero relato de los hechos. Si no en contar cómo los hechos afectan a la gente.

En un mundo globalizado la información adquiere una nueva dimensión que va más allá de los medios tradicionales lo que provoca que, casi nunca sea suficiente con acudir a las fuentes oficiales para alcanzar la raíz de las noticias, es aquí donde “el polvo en los zapatos”, es decir la experiencia pasa a ser un recurso esencial del periodista. Según el veterano de EFE, las agencias de noticias encarnan a la perfección esa realidad: “Descubrí realmente la importancia de una agencia de noticias porque, a menudo, lo que vemos detrás de los artículos de prensa, de la radio o la televisión, es lo que pasa una agencia de noticias”. Agencias que son una herramienta vital para los informadores: “Cuando un periodista tiene que salir a buscarse y a mancharse los zapatos de polvo maneja unas referencias y para eso ha leído antes los textos de cualquier agencia. De ahí es de donde toma la carne cruda, el material con lo que va a trabajar”.

Pero no basta con estirar la mano y coger la información, los periodistas y muy especialmente los de agencia atraviesan un sinfín de adversidades, que después, de algún modo, se proyectan en la noticia. Pasión, personalidad y periodismo honesto, conceptos en los que Javier es todo un experto: “En un conflicto no podemos acercarnos pensando que vamos a ser neutrales, los hechos y las personas influyen y te llevan más a un lado o a otro”. Insiste en que hay que ser muy conscientes de que la ideología existe para que no te influya: “Tratar de hacer periodismo desde la honestidad, contar lo que ven tus ojos. Nos hemos acostumbrado al periodismo partidista olvidando que la finalidad del periodista es controlar al poder, al margen de la ideología”.

Las agencias de noticias son el primer eslabón en la cadena de la información así que los periodistas del teletipo deben vivir en el anonimato, su firma pocas veces trasciende, y, en ocasiones es porque algo tuerce. Javier Martín conoció bien a James Folley, el periodista asesinado por el grupo terrorista Estado Islámico en Siria, un compañero de batallas al que define como una buena persona: “A Jim lo conocí en Libia, coincidimos en el mismo hotel el día que cayó Gadafi, se han dicho muchas cosas sobre él, pero yo lo que sé es que era una buena persona y un buen periodista. Su situación la viví más angustiosamente porque no era una persona más si no alguien a quien había conocido y con la que había trabajado”.

Según este reportero, curtido en varios conflictos, hay que ser conscientes de que especialmente en Oriente Medio, en los conflictos asimétricos, los periodistas se han convertido en peones: “tu cabeza vale oro, más o menos en función del país de donde vengas. A nosotros nos sucedió algo parecido en la Guerra de Irak, en 2003, nos sacaron a punta de kalashnikov del coche. Tuvimos que decir que éramos franceses porque Francia no estaba involucrada en la guerra y España si. Al final nos soltaron”.

Periodistas de trinchera que se desplazan a los confines del mundo en busca de la veracidad en la información: “el sentido común nos va a liberar de las situaciones de peligro y nos va a decir quien nos está engañando y quién no.”

Desde el otro lado de la pantalla nuestro deber es ser capaces de apreciar la buena información, “separar el trigo de la paja en internet”, relata. Hay que huir de la intoxicación y tener presente la realidad de la que habla Javier Martín: “de no haber un periodista, la información que tendríamos podría ser aún más tóxica y manipulable e incluso, como es el caso de África, podría suceder que esa guerra, ese conflicto, simplemente parezca que no existe.  Que se libre sobre el terreno, pero que nadie se preocupe de contarlo”.  Concluye asegurando que es deber del periodista acudir allí donde se libra una guerra para que se denuncie y para que haya una oportunidad de pararla.

 

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sep 05 2014

Donald Tusk y Federica Mogherini: los equilibrios para completar la “renovación institucional” en la UE

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Los recientes nombramientos de Donald Tusk como Presidente del Consejo Europeo y Federica Mogherini como Alta Representante completan el proceso de renovación institucional vivido por la Unión Europea a lo largo de este año 2014. En efecto, sus nombramientos se suman a las elecciones celebradas el pasado mes de mayo para determinar los nuevos miembros del Parlamento Europeo y el más reciente nombramiento de Jean Claude Juncker como Presidente de la Comisión, consecuencia también -como es sabido-, en buena medida, de los resultados de las citadas elecciones.

La elección tanto del nuevo Presidente del Consejo Europeo como de la nueva Alta Representante, suscita inevitablemente algunas reflexiones tanto en relación con las circunstancias y el proceso que han conducido a su elección, como en lo que respecta a los desafíos que los aguardan y el papel que podrán desempeñar.

En cuanto a la primera cuestión, el proceso que ha permitido su elección, parece claro que se ha tratado de un ejercicio de negociación tan difícil como frecuente en el marco de la UE. Un ejercicio en el que, como señalan numerosos expertos, se ha tratado de mantener los equilibrios habituales: geográfico, ideológico, de género…, pero en el que, en esta ocasión, ha tenido un enorme peso la coyuntura internacional del momento. Así, parece claro que, más allá de otros elementos que sin duda han formado parte de la ecuación, la posición de los diferentes candidatos respecto a las relaciones de la Unión Europea con Rusia y a la postura a adoptar por la UE en relación con el conflicto en Ucrania ha resultado clave.

En este sentido es interesante recordar que el pasado mes de julio, el primer intento de alcanzar un acuerdo para la elección de quienes iban a ocupar ambos puestos acabó en fracaso por los desacuerdos en torno a la figura de Federica Mogherini, entonces rechazada no en base a su teórica inexperiencia –crítica que sí se le formula ahora- sino a lo que algunos estados, fundamentalmente los bálticos y Polonia, veían como excesiva proximidad a Rusia. Al propio tiempo, Donald Tusk, polaco pero también, o precisamente por ello, procedente de un estado miembro al que no hay que considerar como próximo precisamente a las tesis de Rusia, ni siquiera aparecía en aquel momento en las “quinielas” para el puesto de Presidente del Consejo Europeo”.

Cuando se ha retomado la cuestión en una nueva reunión a finales de agosto, en la negociación ha entrado, junto al nombre de Mogherini, el de Tusk, probablemente porque ello permitía alcanzar un cierto equilibrio no sólo en cuestiones geográficas, ideológicas o de género, que parece logrado –tanto más si tenemos en cuenta que en ese cálculo hay que incluir también algunas otras figuras como la del propio Presidente de la Comisión-, sino también en relación con las diferentes posturas respecto de la relación con Rusia y/o la aproximación que la Unión Europea debe hacer al conflicto en Ucrania.

En lo que respecta a la segunda cuestión, la de los desafíos que aguardan a los recién nombrados Tusk y Mogherini, parece claro que tienen ante sí una tarea ingente dada la difícil coyuntura por la que atraviesa la UE en el momento en que acceden a sus puestos. Así, mientras la Alta Representante deberá afianzar su liderazgo en el ámbito exterior e impulsar el Servicio Europeo de Acción Exterior, el nuevo Presidente del Consejo deberá luchar por la superación de las divisiones en el seno de la Unión y la adopción de decisiones y acciones que permitan la recuperación económica y el crecimiento en el conjunto de la UE, cuestiones ambas que afectarán a su vez al papel que la Unión Europea pueda jugar en el exterior en el futuro.

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sep 02 2014

Los relevos institucionales en la UE, una incógnita estratégica

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El pasado fin de semana el Consejo Europeo ha anunciado la designación de las dos figuras que desempeñarán los cargos instituidos en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea de 2007: la Presidencia del Consejo Europeo y la Alta Representación de la Unión para las Relaciones Exteriores y la Seguridad Común.

Sustituyendo a Herman van Rompuy, el nuevo presidente del Consejo Europeo será el hasta ahora primer ministro polaco Donald Tusk. En el gobierno de su país desde 2007 al frente de su partido, el liberal-conservador Platforma Obywatelska (PO, Plataforma Ciudadana), ha logrado mantener a Polonia fuera de la recesión durante la crisis económica, ha incentivado las inversiones exteriores en el país y ha mejorado sensiblemente las relaciones con Alemania -deterioradas durante el bienio de gobierno de los gemelos Kacyńsccy(*) entre 2005 y 2007-. De 57 años, considerado una persona moderada y de talante dialogante, ha alcanzado una notable cota de popularidad en su país, a pesar de que la oposición nacionalista lo dibuje en ocasiones como una marioneta en manos de poderes extranjeros.

Por su parte, la nueva Alta Representante de la Unión Europea para las Relaciones Exteriores y la Seguridad Común será la socialdemócrata italiana Federica Mogherini. Más joven (41) y de perfil menos conocido, milita en el Movimiento Federalista Europeo -la corriente más vanguardista del europeísmo en Italia- y es desde febrero de este año ministra de Asuntos Exteriores en el gobierno de Matteo Renzi, tras una breve experiencia como responsable de Asuntos Exteriores del Partido Demócrata.

Algunas claves de la elección saltan a la vista con relativa facilidad, y no ofrecen grandes dificultades a la interpretación. Por un lado -y tal como sucedía con los dos representantes a los que reemplazan-, Tusk y Mogherini reflejan compensadamente el mapa electoral europeo, tanto en cuanto al color político de los gobiernos nacionales como en cuanto al resultado de las elecciones al Parlamento Europeo del pasado mayo: la presidencia del Consejo Europeo queda en manos de un conservador (miembro del Partido Popular Europeo) y la política exterior se asigna a una socialdemócrata, manifestando así la preponderancia de estos dos grandes grupos políticos.

Desde un criterio geográfico también resulta interesante la interpretación de las designaciones. Mientras que los anteriores representantes procedían ambos de la Europa nor-occidental (Bélgica y Reino Unido), en esta ocasión la elección recae sobre un oriundo de Europa Central, reconociendo así la importancia de la incorporación de esta región a la UE hace ya diez años, y premiando en cierto sentido el éxito del desarrollo económico de Polonia a lo largo de este decenio, y sobre una europea del sur, primando con ello a la región que más duramente ha sufrido las consecuencias de la crisis económica. Y con ello se viene a compensar igualmente la reciente elección del luxemburgués Jean-Claude Juncker para la presidencia de la Comisión Europea, después de que desde 1999 ese cargo haya estado en manos de un español (interino), un italiano y un portugués.

Sin embargo, las nuevas designaciones abren también algunas incógnitas más difíciles de resolver. Una primera pregunta a plantearse es qué actitud adoptarán ante sus responsabilidades los nuevos cargos, a la vista de la escasa concreción de la extensión de sus capacidades en el Tratado de Lisboa. ¿Cabe esperar que sean funcionarios de perfil bajo, como en general lo han sido Van Rompuy y Ashton, y que a lo largo del próximo quinquenio los gobiernos nacionales mantengan el control sobre la agenda de la Unión? A inclinarse por tal expectativa invitarían, tal vez, el carácter filoalemán atribuido a Tusk -sobre todo por sus enemigos políticos- en una época en que Angela Merkel se ha erigido en poco menos que líder incontestable de la agenda reformista, o la relativa bisoñez de Mogherini. Pero también cabe contemplar la hipótesis opuesta, la del relanzamiento de ambos cargos a partir de la personalidad de quienes han de ejercerlos: un Donald Tusk revestido de prestigio por el éxito económico de su gobierno y una Mogherini que, a la vista de su gestión en seis meses al frente de la Farnesina, no parece remisa a la adopción de iniciativas.

Pero, puesto que ha sido el Consejo Europeo el que ha puesto nombre a los dos nuevos cargos, cabe preguntarse también qué es lo que esperan de ellos los 28. Y un vistazo a las posiciones políticas de los diferentes Estados miembros nos permitirá comprender que sus deseos y expectativas en relación con los cargos del Tratado de Lisboa difieren notablemente -especialmente en lo que se refiere a la política exterior-, lo que deja aún mayor campo a la indefinición de sus funciones. A su vez, esto nos remite a la cuestión de si la acción del Presidente del Consejo Europeo y de la Alta Represenante estarán más marcadas por las capacidades expresas de sus cargos o por la personalidad que impriman a los mismos. Los precedentes inmediatos no invitan a ser concluyentes, pero en la historia de la Unión Europea -una unión siempre in fieri- la asunción más o menos improvisada o imprevista de funciones por parte de ciertas instituciones ha sido una clave de la dinámica comunitaria.

Por último, queda preguntarse cómo afectarán los nombramientos a la imagen de la UE ante el mundo, y en particular qué actitudes y posicionamientos cabrá esperar de ella frente a los desafíos que plantean la política exterior rusa y las crisis -presentes y futuribles- en diversos puntos de Europa oriental. En este sentido, llama la atención el contraste entre las posiciones que los gobiernos polaco e italiano han mantenido respectivamente en relación con la crisis ruso-ucraniana: mientras que el gobierno de Tusk ha sido de los más activos en demandar de la UE medidas de sanción contra el gobierno de Putin por las intervenciones en Ucrania, perceptibles como una amenaza a medio plazo para la seguridad de la propia Polonia, el gobierno de Renzi se ha distinguido por una notoria neutralidad e incluso proximidad con Rusia, manifestadas en el viaje de Mogherini a Moscú el pasado julio, y a las que seguramente no sean ajenas las relaciones entre Gazprom y Ente Nazionali Idrocarburi, empresa pública italiana del sector de los hidrocarburos.

Son varias, en definitiva, las incógnitas que se abren y a las que podremos ir dando respuesta en los años venideros. En cualquier caso, sería de desear que los nombramientos condujeran a una consolidación de los cargos y a una progresiva clarificación y afianzamiento de sus funciones, cada vez más necesarias para el desempeño de la Unión ante los cambios económicos y los desafíos a la seguridad de nuestro tiempo.

(*) En la lengua polaca los apellidos admiten forma plural: Kaczyńsccy es el plural de Kaczyński.

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