may 28 2013
CÓMO POTENCIAR EL TURISMO URBANO
Nuestro país sigue inmerso en una grave crisis económica. Y la recuperación de una crisis se basa fundamentalmente en el exterior. Sin embargo son pocas las capitales españolas que elaboran sus proyectos en torno a esta idea.
Ejemplo de esto, es Palma de Mallorca, que no conforme con vivir del turismo de sol y playa, quiso convertir la ciudad en un destino atractivo para el turismo urbano. Para esto se creó un proyecto factible gracias a la colaboración entre la Administración pública y el sector privado, creando una fundación con 30 empresarios del sector que aportan 100.000 al año para potenciar el destino.
Para crear la marca que les faltaba se desarrollaron iniciativas que Palma de otras ciudades, promoviendo los productos de una oferta muy variada y poniendo facilidades al turista. Se ha acercado más el consumo facilitando que los establecimientos abran en fin de semana, se ha multiplicado el número de terrazas, se han promovido los eventos deportivos y culturales… Y gracias a estas iniciativas, Palma ha amortizado un porcentaje muy elevado de su deuda. De esta forma, es una de las ciudades en las que el turismo urbano no ha conseguido ceder a la crisis.
Otro gran ejemplo y quizá el más significativo es la ciudad de Barcelona, principal figura del turismo urbano en nuestro país. Barcelona puede presumir de ostentar el cuarto puesto como destino europeo favorito. Y para lograr ese “título” se ha esforzado en crear una imagen en el exterior apoyándose en una gran inversión económica que ha dado sus frutos, como las olimpiadas del 92, la Formula 1 o el Primavera Sound. Estos eventos requieren mucho presupuesto, pero bien empleado se puede ver amortizado logrando además crear una marca específica de la urbe de cara al exterior.
Es fundamental que España cree un proyecto coordinado entre sus ciudades de forma inmediata, que el sector privado apoye las iniciativas de la Administración y colabore en su financiación, y viceversa. Que estos proyectos no vayan por libre en cada ciudad sino que la cooperación sea absoluta y se trabaje en torno a un proyecto conjunto.
El sol y playa no es lo único que España puede vender, y es hora de potenciar la oferta urbanística que tenemos.
María Lorite

