feb 16 2012
Juegos Olímpicos… ¿sí o no?
Esta semana el primer ministro italiano Monti decidió no firmar el documento de apoyo a la candidatura olímpica de Roma. Declaró que “el gobierno no quiere asumir nuevas responsabilidades que puedan pesar de forma imprevisible en el bolsillo de los italianos”. Hubiera sido una decisión irresponsable, un salto en el vacío. Las reacciones han sido múltiples y muy distintas e inevitable ha sido, entre los más decepcionados, indicar España y Madrid como ejemplo: ¿Porqué ellos SÍ y nosotros NO?
Como italiana me he sentido aliviada… en un momento tan delicado y en un país donde la corrupción está en los genes de muchos políticos, constructores y en una ciudad donde para la construcción de la tercera línea de metro se están tardando 30 años y el gasto ha subido del +163% respeto al presupuesto inicial, me sentí con una preocupación menos. Sin embargo no he podido quitarme de la cabeza la duda: ¿Conviene, merece la pena albergar los juegos olímpicos? ¿Trae beneficios reales? Empecé buscando artículos y estudios que contestaran de forma objetiva a mis preguntas.
Entre otros encontré un interesante y recién artículo de un notorio profesor y economista norteamericano: Andrew Zimbalist ( http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2010/03/pdf/zimbalist.pdf). En su artículo analiza los motivos según los cuales es o no es un honor ser elegido sede de los juegos olímpicos.
He resumido los aspectos más importantes del estudio en una tabla donde se pueden observar las fortalezas y las debilidades posibles de los juegos olímpicos:
| Fortalezas | Debilidades |
| BENEFICIOS ECONOMICOS DIRECTOS | |
| Construcción de infraestructura àgeneración de empleo | Subutilización de las instalaciones
Mal uso de terrenos |
| Bienes de capital para el evento | Uso de fondos públicos, insuficiente apoyo privado:
Barcelona deuda de US$4.000 millones para el gobierno central + US$2.100 millones para los gobiernos local y regional. Nagano deuda de US$11.000 millones Atenas US$10.000 millones Beijing US$40.000 millones. |
| Beneficios a largo plazo, como la reducción en los costos de transporte gracias a la mejora de las redes viales o ferroviarias | Los presupuestos proyectados nunca alcanzan a cubrir los costos reales:
Atenas - costes proyectados (US$1.600 millones) costes reales (US$16.000 millones) Beijing - costes proyectados (US$1.600 millones) costes reales (US$40.000 millones) |
| El gasto de los turistas que viajan a presenciar los juegos. | El mayor número de visitantes atraídos por los juegos puede ser contrarrestado, en parte, por la disminución de visitantes por otros motivos (turismo o negocios), que huyen de los altos precios y las congestiones
que causan los juegos |
| Los ingresos de los juegos de verano ascienden a entre unos US$4.000 millones y US$5.000 millones. | Casi la mitad del dinero recaudado se destina a las federaciones internacionales, los comités olímpicos nacionales y el COI mismo.
Los estudios académicos sobre los impacto económicos afirman: - Los juegos generan una cantidad moderada de empleos, no parecen producir ningún efecto detectable sobre el ingreso, lo cual indica que los trabajadores existentes tal vez no se beneficien (Hagn y Maennig, 2009; y Matheson, 2009). |
| BENEFICIOS ECONOMICOS INDIRECTOS | |
| La publicidad que destaca a la ciudad o al país como potencial destino turístico o de negocios | No siempre se consigue un efecto favorable y duradero en el turismo |
| Aumento del orgullo cívico, cohesión de la comunidad gracias a los voluntarios | |
| La posición de la ciudad o el país a los ojos del mundo | Muchos estudios: Ritchie y Smith (1991), (Matheson, 2008) han comprobado que a largo plazo el público suele perder la memoria respecto anteriores sedes olímpicas en Europa y Norteamérica. |
Seguramente es difícil llegar a una conclusión definitiva. Sigo siendo contenta de la abstención de la ciudad de Roma como candidata olímpica. Opino que en un momento de crisis económica de los países europeos no es el momento ideal para nosotros. Hay que dejar que sean los países emergentes que tomen la escena mundial. Nosotros no podemos cometer ningún error.
Por Valentina Dell´Orto
Investigadora del CIDET
Universidad Nebrija
